Enlazes

www.dikei.com
HUMAN RIGHT

La gente opina

07-09-2008

Carta abierta al Juez Andréu

  La literatura barata filtrada por la policía en la prensa a lo largo de estos años tenía el propósito de mantener una gran cantidad de aire en el globo, que ha sido hinchado por la policía a base de mentiras. Este globo es tan grande que no deja ver el horizonte de la verdad. Una verdad que hace a la democracia más madura. Hace falta que la sociedad posea un valor tremendo y una gran sabiduría para aceptar los errores. Claro que si los motivos son políticos o se trate de ambiciones personales, la verdad estará escondida.

  Hay muchos motivos para pensar que la operación "Avispa", importante y determinante en la lucha contra las mafias introducidas en España, en algún momento se ha convertido en una cruzada contra Rusia y todo lo ruso. El carácter de los comunicados de la policía y de los medios de comunicación no dejan dudas de que el tono xenófobo e intolerante hacia todo ruso es parte de un gran juego político contra la Europa del Este. Las mafias rumanas, búlgaras, albanokosovares o ucranianas ocupan las primeras páginas de las noticias. Las autoridades metían miedo en la sangre de los ciudadanos y la carta de la inseguridad era un as en la baraja del juego preelectoral.

  Sin embargo, Sr. Juez, en este país, según estadísticas, hay más de 4 000 000 inmigrantes quienes, con su trabajo y la vida honrada que llevan, contribuyen al desarrollo de esta sociedad. Las campañas de odio y "sobrecarga" mediática los convierten en los alienígenas de esta sociedad, en gente de segunda clase. Pero yo tengo una pregunta Sr. Andréu ¿de verdad cree usted que un policía que falsifica papeles es menos peligroso para la joven democracia española que un miembro de alguna banda del Este? ¿Usted cree que en la lucha contra la delincuencia todos los medios son apropiados?

  Muchas veces en mis largos ratos de meditación en la cárcel, yo pensaba que un día usted o algún policía honrado, quizás de asuntos internos, o algún periodista de verdad, no de aquellos que venden su integridad por el pan barato, investigarían a fondo este asunto, esta operación. Habría que determinar cuando algunos individuos que en teoría deberían de proteger la ley han cruzado la delgada línea roja entre el deber popular e interés personal o quizás sectorial. ¿Cuándo y por qué empezaron a llenar los volúmenes de una causa, justa a priori, con las mentiras y mentirijillas, confundiéndolo a usted y perjudicando a mucha gente inocente?  Usted lo sabe igual que yo. ¡No estamos hablando de un error ni de dos! Estamos hablando de varias decenas de documentos falsos, erróneos o malinterpretados. Y lo más triste en toda esta historia, que parece que a nadie le importa de verdad la legalidad de las actuaciones de la policía y la fiscalía. Mis abogados tienen las pruebas de sobra.

   En la época de la globalización cambian mucho los métodos policiales. Actualmente, casi cada día escuchamos en la televisión o leemos en los periódicos sobre detenciones masivas de criminales. Pueden arrestar en un día a veinte, treinta o más personas supuestamente pertenecientes a la misma banda o a la misma trama. Antes del 22 de noviembre del 2006, el día de mi arresto, yo confiaba en esta información. Pensaba que no era posible que hubiera humo sin fuego. Pero los dieciocho meses en la cárcel española me han dado tiempo de sobra para estudiar y observar el sistema judicial español: ineficaz, lento, absurdo, parcial y arcaico. Arcaico porque la sociedad española en el siglo XXI necesita nuevos instrumentos de poder judicial, nuevos términos y nuevas leyes. ¿Cómo puede ser que en un país, supuestamente democrático y desarrollado, una persona pueda estar en la cárcel, en prisión preventiva, hasta 4 años? ¿Acaso usted cree que eso es justo? Yo vi aquí en la cárcel a dos jóvenes, que fueron absueltos después de haber pasado 3 años en prisión preventiva. ¿Quién va a devolverles las ilusiones rotas? ¿Quién se ocupará de curar las heridas de sus corazones?

  Desde los hechos ocurridos, siempre quise sentarme enfrente del policía que falsificó por completo el atestado que le presentaron a usted, Sr. Andréu, para poder pedir una orden para grabar mis conversaciones telefónicas. Me gustaría haber visto sus ojos, la expresión de su cara. Puede ser que en su vida cotidiana sea una persona normal, con sentido del humor. Pero en este caso, prevaleció el humor negro que contiene en su ser. Mi vida y la vida de mis seres queridos y de personas totalmente inocentes quedaron afectadas. ¿Pero a quién en España le importan los problemas de un ruso y de sus seres queridos? ¿Acaso no todos los rusos son mafiosos? ¿Acaso importa que en 2005 este ruso, afincado desde hace 16 años en este país, haya apoyado la candidatura de Madrid 2012 contra la de Moscú 2012, exponiendo su colección olímpica en el museo de Madrid?

  En una ocasión, en 1989, fui invitado a participar en la conferencia de Pugwash que tuvo lugar en Boston (EE UU). El movimiento de Pugwash fue fundado por Einstein y Russel, dos ganadores del premio Nóbel, que tiene el fin de enseñar a los científicos a ser responsables de sus propios inventos: si alguien inventa armas biológicas, tiene que saber que nivel de responsabilidad tiene ante la humanidad. Hace poco, a finales del siglo XX, la misma conferencia Pugwash recibió el premio Nóbel de la paz. Yo fui invitado como fundador del Movimiento Pugwash juvenil en la URSS. Durante el descanso, me acerqué para presentarme a Dmitri Sakharov, "padre" de la bomba atómica rusa, también premio Nóbel. Pagó un precio muy alto en la época del comunismo por ser disidente y luchar contra la dictadura comunista - 20 años de exilio en las montañas Urales. Yo comencé a hablarle sobre mi trabajo y nuestros logros en Moscú, cuando él me interrumpió y me dijo: "Sabes joven, todo lo que estáis haciendo esta muy bien, pero tenéis que recordar una cosa: vuestra lucha por la humanidad será en vano si vais a olvidar por un momento los derechos y las libertades de una sola persona. No hay humanidad sin cada individuo".

  Sr. Andréu, ¿no le parece a usted que en su lucha justa contra el crimen organizado hay demasiados daños colaterales? ¿O de verdad cree usted que esto no importa? Como por ejemplo, el comunicado de la policía, que decía que en el momento de mi detención yo tenía un millón de euros en efectivo. Usted sabe que eso era mentira. Porque según el acta judicial, en el momento de la detención yo tenía en mi monedero 1010 euros en efectivo para un viaje de negocios de una semana. ¿Con qué propósito engaña la policía al pueblo español? ¿Para llevarse más méritos o para intentar impresionar? ¿Usted piensa que mintiendo conseguirán la confianza del pueblo? ¿O acaso piensa que el pueblo es ignorante y se "traga" todas sus mentiras? No soy yo quien tiene que tener en consideración estos actos de la policía. El propio pueblo español tiene que decidir si las mentiras entran en la logística del poder judicial.

De todas formas me pregunto: ¿quién va a ocuparse de las violaciones de mis derechos si usted solo tiene la costumbre de hablar con el fiscal y no con los abogados? Y esto me lleva a otras reflexiones que me he hecho como por ejemplo: ¿por qué no me extraña que me hayan metido en el módulo de aislamiento según el documento firmado por el subdirector de la cárcel un día antes de mi llegada a la cárcel? ¿A usted no le recuerda esto a una justicia "orquestada"? ¿Es normal que una persona sin antecedentes penales y que no opuso resistencia alguna ante las autoridades entre directamente en el módulo de aislamiento? ¿Es esto el concepto de justicia española? ¿Asustar y castigar sin probar los hechos?

Una de las conclusiones claras que saco de todo esto es que las personas no importan. Lo que realmente cuenta para algo son las cifras de las detenciones para probar que la lucha contra el crimen en este país es efectiva.

Oleg Vorontsov                                                             

Comentarios




3 3 1
Enter*       

Anterior | Archivos | Siguiente